viernes, 28 de julio de 2017

24 julio 2017 Diario Vasco (opinión)

24 julio 2017



Victimas, verdad y disenso
Nadie quiere preguntarse si el terrorismo y la derrota de ETA deben tener alguna consecuencia en la valoración del nacionalismo y su radicalidad

Joseba Arregi

En las semanas pasadas hemos podido revivir dos atentados terroristas de ETA que sucedieron hace algunos años, el largo secuestro y subsiguiente liberación de Ortega Lara y la ejecución aplazada, revestida de secuestro y posterior asesinato, de Miguel Ángel Blanco. En ambos casos el verdugo fue ETA. Ambos hechos merecían toda nuestra atención, nuestra memoria, exigían y nos exigen actualizar el significado político de las víctimas primarias de ETA, los secuestrados y asesinados, y sobre la base de ese significado político extraer las consecuencias políticas para la construcción de nuestro futuro político.
La realidad ha sido otra: disputas, teatro, actitudes tacticistas, negacionismo, contradicciones, repetición de palabras, eslóganes y frases vacías, con los herederos de los acompañantes de los terroristas en el Congreso en Madrid, en el Parlamento Vasco, en el Gobierno en Navarra sin condenar la historia de terror de ETA, y en los medios de comunicación diciéndonos que no van a entregarnos su cabeza política ni van a ayudar a aclarar asesinatos todavía no resueltos -Kubati, el asesino de Yoyes-. Hablan con corrección de cabeza política, porque ETA mató por razones políticas, por un proyecto político radical nacionalista, pero nadie, repito: nadie, quiere preguntarse si el terrorismo de ETA, y la derrota de ETA, deben tener alguna consecuencia en la valoración del nacionalismo en su conjunto y sobre todo en su radicalidad. Por mucho que la expresidenta del Parlamento Vasco Izakun Bilbao negara que ETA mataba en nombre del Pueblo Vasco, era ETA la que establecía la relación y no los críticos con el nacionalismo, y era el PNV quien establecía esa relación cuando sus líderes afirmaban que ETA y su terror eran fruto del conflicto vasco, y que solo la negociación, el pacto de Estella/Lizarra podía acabar con el terrorismo.
Hubo un tiempo en que se recurría al pluralismo de las distintas asociaciones y fundaciones de víctimas del terrorismo para negar a las víctimas de ETA significado político alguno, para negarles categoría política y la posibilidad de incidir en la definición de las políticas antiterroristas. Fue entonces cuando hubo que definir la verdad objetiva de las víctimas, una verdad que no depende ni de las asociaciones de víctimas, ni de lo que pensaban en vida las víctimas asesinadas: muchos tenían ideas contradictorias respecto a ETA y la forma de terminar con ella.
Esa verdad objetiva, la intención política de los verdugos, es indisponible y está escrita a sangre y fuego, literalmente, en cada uno de los asesinados. Pero incluso desde instancias merecedoras de todo nuestro reconocimiento como Gesto por la Paz se tuvo que recurrir a hablar de una condena prepolítica, exclusivamente ética y sin derivar en crítica a ninguna ideología política para incluir a los partidos nacionalistas en la crítica común: ¡a las víctimas asesinadas de ETA se les arrebataba el aguijón político!
Así se convirtió en hábito exigir la unanimidad en la condena del terrorismo, aunque hubiera que pagar siempre el mismo precio, la negación en la práctica del significado político de las víctimas. Tras la impuesta renuncia de ETA a continuar con su violencia terrorista se dio a ETA por amortizada, se proclamó el inicio de un tiempo nuevo en el que ETA pertenecía al pasado, y al parecer también su vinculación con el nacionalismo radical. Había llegado el momento de establecer un relato de todas las víctimas, las de la Guerra Civil, las del franquismo, las de los abusos policiales, pues todas ellas eran iguales en el sufrimiento. Podemos continuar con las afirmaciones actuales de que no hay que destacar un nombre propio, pues hay que incluir a todas las víctimas. Se afirma que no hay que recordar a las víctimas de ETA si no es incluyendo a las víctimas de la Guerra Civil que yacen en las cunetas. Pero ni así se alcanza la unanimidad en la condena de toda violencia, de toda violación de los derechos humanos, del derecho más importante se dice, el derecho a la vida.
En esa unanimidad se paga un precio, que es el precio de la verdad. Un líder del PNV afirmaba, tras negarse a respaldar alguna de las mociones propuestas en el contexto del aniversario de la ejecución de Miguel Angel Blanco por ETA, que en el llamado 'espíritu de Ermua' se mezclaba el terrorismo con el conjunto del nacionalismo. Supongamos que se diera esa tentación. Lo que sí se dio después es la negativa a vincular terrorismo y nacionalismo radical por parte de quienes se habían llenado la boca diciendo que lo diferencial de ETA era el apoyo de buena parte de la sociedad vasca, su carácter de consecuencia del conflicto vasco.
Por todo ello, me atrevería a recomendar algo a las asociaciones y fundaciones de víctimas del terrorismo: rechazad la idea de la unanimidad y el consenso necesario para arropar (palabra aborrecible) a las víctimas, exigid el derecho al disenso, pues solo en el disenso de todas las falsas unanimidades y de todos los falsos consensos litúrgicos y rituales en los homenajes a las víctimas se podrá mantener la verdad política de las víctimas, que fueron asesinadas para poder hacer realidad un proyecto nacionalista radical, revestido de socialismo. Solo en el disenso será posible salvaguardar la verdad de que las víctimas fueron asesinadas porque ETA y su nacionalismo radical querían una comunidad política vasca sin libertad de conciencia, sin libertad de identidad, de sentimiento de pertenencia y que esa sociedad debe ser ilegítima.
Habrá que confiar en el trabajo de los historiadores universitarios, académicos y científicos para que escriban la historia, una historia que no responda a intereses partidistas, que no esté ideologizada de antemano. Dice Tony Judt que cuando se universaliza el victimismo ha llegado la hora de recordar a los verdugos, pues solo así recobraremos la memoria de las víctimas. Si no existieron los verdugos, las víctimas ya están condenadas al olvido. Y si no sabemos por qué mataron los verdugos, nunca se sabrá por qué hubo víctimas.


Opinión:

Solo repetir el párrafo siguiente para hacer público mi agradecimiento porque se empiece a hablar de la pluralidad en el mundo de “las” víctimas del terrorismo…

“Por todo ello, me atrevería a recomendar algo a las asociaciones y fundaciones de víctimas del terrorismo: rechazad la idea de la unanimidad y el consenso necesario para arropar (palabra aborrecible) a las víctimas, exigid el derecho al disenso, pues solo en el disenso de todas las falsas unanimidades y de todos los falsos consensos litúrgicos y rituales en los homenajes a las víctimas se podrá mantener la verdad política de las víctimas, que fueron asesinadas para poder hacer realidad un proyecto nacionalista radical, revestido de socialismo. Solo en el disenso será posible salvaguardar la verdad de que las víctimas fueron asesinadas porque ETA y su nacionalismo radical querían una comunidad política vasca sin libertad de conciencia, sin libertad de identidad, de sentimiento de pertenencia y que esa sociedad debe ser ilegítima”…


Y añadiría solo un detalle: a ver cuando se empieza desde la administración a contrastar quien es y por lo tanto quien no es víctima del terrorismo, del mismo modo que debería contrastarse las historias que algunos van por ahí contando pero que jamás han vivido ni sufrido….

23 julio 2017 (5) Diario de Sevilla (opinión)

23 julio 2017 


Entrevista a Mari Mar Blanco, Presidenta de la Fundación Víctimas del Terrorismo

"Entrar en un bar y oír hablar de política, en el País Vasco aún no pasa"

-¿Qué siente ante la evidente división política en el 20 aniversario de la muerte de Miguel Ángel Blanco?
-Duele. Muchísimos ciudadanos anónimos manifestaron su posición en contra de que un ayuntamiento no quisiera dedicar esos minutos para honrar la memoria de una víctima del terrorismo pero, sobre todo, para recordar el gran legado que dejó el asesinato de mi hermano que fue aquella unidad política y social, lo que se denominó el Espíritu de Ermua, que daba comienzo al principio del fin de ETA.
-¿Qué queda de ese Espíritu de Ermua?
-Creo que hay unidad social, unidad social sí. Desgraciadamente de esa unidad política pues podríamos tener unas charlas aparte.
-¿Le ha dolido especialmente la postura del PSOE?
-Me ha dolido mucho, no lo entendí porque el PSOE es un partido que ha sufrido en sus propias carnes el azote del terrorismo, no solamente la amenaza y la coacción, sino también el tiro en la nuca y el coche bomba.
-Hay colectivos y partidos que en estos días han recordado también a las víctimas del franquismo.
-El otro día me criticaban pero yo no estoy diciendo que no haya que homenajear a las víctimas del franquismo, lo que estoy diciendo es que hay dos temas completamente diferentes. De lo otro estamos hablando de una guerra, de una dictadura, y aquí estamos hablando del azote de organizaciones terroristas. Nunca voy a equiparar a mi hermano con otro tipo de víctimas que no tienen nada que ver. Mi hermano nunca participó en ningún bando y ninguna víctima del terrorismo recibió el tiro en la nuca porque previamente hubieran asesinado a otras personas. No voy a permitir alimentar ese juego de la izquierda abertzale de equidistancias entre víctimas, de bandos enfrentados y conflictos.
-¿Qué pensó cuando la banda ETA anunció su desarme definitivo?
-No me creí ese desarme y, de hecho, no fui la única que califiqué ese desarme y esa foto de paripé. Yo me creeré que ETA ha desaparecido cuando anuncie su disolución incondicional. Como organización siguen estando todavía presente, no lo podemos olvidar.
-¿Qué hace falta para cerrar las heridas del terrorismo en España?
-Que ETA desaparezca de nuestras vidas y colabore con la Justicia, pida perdón y reconozca el daño causado. Eso por un lado, pero por otro también es muy importante la construcción de ese relato basado en esos principios de verdad, memoria, dignidad y justicia. Un relato en el que quede bien claro quiénes son las víctimas y quiénes los verdugos, y que aquí en el País Vasco y en España nunca ha existido ningún tipo de conflicto sino una organización terrorista que para imponer su proyecto totalitario y mafioso ha utilizado las armas.
-Para los más jóvenes puede dar la impresión de que ETA ya es algo pasado…
-Efectivamente, de hecho, a algunos tú les preguntas con 20 años y no tienen ni idea de quién era Miguel Ángel Blanco ni Ortega Lara. Y cuando les preguntas por ETA poco menos que les suena a aquello que decía Arzalluz de los "chicos de la gasolina" o una cuadrilla de chicos malos. Es muy importante que sepan lo que hemos sufrido. No estamos hablando ni de un año ni un mes sino que de casi 50 años de azote del terrorismo. Por eso me alegró mucho conocer que ya este año los alumnos de 4º de ESO van a empezar a estudiar la historia del terrorismo y que se va a ampliar a otros cursos. Me parece algo esencial para que nunca nadie jamás pueda volver a utilizar la violencia o justificar el tiro en la nuca o el coche bomba.
-¿En el País Vasco existe una paz real?
-Existe la paz de que ya nuestra vida no corre peligro pero en determinados municipios nuestra dignidad sí que puede correr peligro. Yo no puedo ir a muchos municipios en los que sé que mi vida no corre peligro pero sé que voy a salir insultada o me van a intentar humillar. Quienes utilizaban las bombas siguen sin respetar nuestras ideas. Yo que voy mucho al País Vasco, lo de entrar en un bar y oír hablar de política como puedes hablar en Jerez o en Madrid, yo os puedo asegurar que todavía no lo he escuchado. No he oído hablar con total libertad y expresar libremente tu opción política, y más si ésta es lógicamente constitucionalista. Por eso digo que hemos avanzado pero queda aún camino por recorrer.
-¿Qué está pasando en Cataluña?
-Pues que los que quieren ser independientes quieren tratar de imponer esa independencia a los que quieren seguir siendo españoles y defender con orgullo, como lo defendía mi hermano en el País Vasco, ese sentimiento de ser vasco y español o ese sentimiento de ser catalán y español.
-¿Ser diputada en el Congreso es una forma de homenajear a su hermano?
-Creo que sí porque a mi hermano le gustaba mucho la política. Me siento muy orgullosa de ser del PP porque siempre ha estado con las víctimas y defendiendo los valores por los que a mi hermano le arrebataron la vida. Tuve un gran maestro, mi hermano era una persona que hablaba muy claro. Estos días me emocionaba al ver que, cuando nadie tenía narices, mi hermano a los de Batasuna en el Ayuntamiento de Ermua ya los llamaba asesinos.

De victima de ETA a diputada en el Congreso

María del Mar Blanco Garrido (Ermua, 29 de marzo de 1974) salió del anonimato, desgraciadamente, en el verano de 1997 cuando ETA asesinó a su hermano Miguel Ángel. Desde entonces ha dejado clara su postura a favor "del cumplimiento íntegro de las penas" y en contra "del acercamiento de los presos". Diplomada en Turismo, tras ser diputada en el Parlamento vasco, actualmente ocupa un escaño con el PP en el Congreso y preside la Fundación Víctimas del Terrorismo y la Fundación Miguel Ángel Blanco.

Opinión:

Qué lástima que en 1997 Mari Mar Blanco no fuera “la voz de las víctimas” del terrorismo, supongo que entonces estaría para otros menesteres. Le habría podido explicar lo ocurrido en un restaurante de Gernika cuando la banda terrorista ETA mataba y atemorizaba a “los vascos y vascas”. Por cierto, esa vivencia en Gernika se publicó en un libro que la Fundación de Víctimas del Terrorismo no quiso ni anunciar en su revista... y ahora nos vienen con que en el País Vasco no se puede hablar de política, cuando es un problema del que tampoco se puede hablar en muchos otros sitios... pero el victimismo acecha de nuevo...

En cuanto a la entrevista como tal, solo opinaré de la respuesta a la última pregunta en la que dice “Estos días me emocionaba al ver que, cuando nadie tenía narices, mi hermano a los de Batasuna en el Ayuntamiento de Ermua ya los llamaba asesinos”. Con todo respeto le recomendaría a Mari Mar Blanco que revisara las declaraciones de unas pocas víctimas pertenecientes a la ANTIGUA Asociación Victimas del Terrorismo y se dará cuenta del error en sus declaraciones. Ya va siendo hora de explicar quien es quien en esta larga historia de terror y dolor… no recuerdo ver a Mari Mar Blanco en ningún juicio contra la banda terrorista ETA tras el atentado contra su hermano… bueno, ni en ningún juicio contra ETA ni contra otras bandas terroristas como el GRAPO…
Es impresionante como se deja en el olvido el excelente trabajo realizado por otras víctimas que desde el minuto uno tras nuestro atentado nos involucramos en esta labor tan complicada y, al mismo tiempo, tan gratificante.
Hay que decir públicamente que Mari Mar Blanco forma parte de esa inmensa mayoría de víctimas del terrorismo que se han podido beneficiar del trabajo sordo y arduo de unos pocos “quijotes” entre los que tengo el placer y el honor de incluirme.
Y ahora me gustaría que Mari Mar Blanco contestara a estas preguntas. Me consta que hay ciertas “víctimas” que siguen este blog para informar a las altas esferas de lo que en el mismo aparece, así que espero que le reporten lo siguiente:

Apreciada Mari Mar…
durante la tregua de 1998-1999 y las posteriores reuniones de los representantes del Gobierno del señor Aznar con miembros de Batasuna (entonces Batasuna y ETA ¿no eran lo mismo?) no escuché ninguna protesta por tu parte…
cuando discutíamos (o mejor, negociábamos) en interminables reuniones el proyecto de la Ley de Solidaridad de 1999 con el Gobierno del Partido Popular ¿dónde estabas?
Cuando tu compañero y ministro de Interior Mayor Oreja dijo aquello de “estaría dispuesto a sentarme con ETA” tras el final de la tregua mencionada, ¿dijiste algo? ¿o es que todavía no te dedicabas a la asistencia a víctimas o directamente a la política?


Hay tanto pendiente de explicar...

23 julio 2017 (4) El Mundo del Siglo XXI (opinión)

23 julio 2017



Laura Martín, viuda de García Goena: "Hay un manto de impunidad con los GAL"

Mañana se cumplen 30 años del asesinato del objetor de conciencia y su Laura sigue empeñada en conocer la verdad sobre el último atentado de la banda terrorista nacida de las cloacas del Estado, en que se haga justicia, aunque siente impotencia por lo poco que se ha avanzado en esos objetivos.

La vida de Laura Martín se quebró el 24 de julio de 1987. Aquel día, una bomba lapa colocada en los bajos del coche segó la vida de su marido, el joven objetor de conciencia Juan Carlos García Goena. Tres décadas después sigue esperando un reconocimiento público por parte del que fuera presidente del Gobierno en aquel momento, el socialista Felipe González, y de la cúpula del Ministerio del Interior, directamente implicada en los GAL, la banda terrorista que asesinó a Juan Carlos. Y espera conocer la verdad y que se haga justicia.

¿En qué momento se encuentra el sumario del asesinato de su marido?
Se reabrió el caso en 2011 y se cerró en 2015; se volvió a reabrir en 2016 y en estos momentos estamos a la espera de que se realice la comisión rogatoria para interrogar a las dos personas que trabajaban en la tienda que entregó la fotografía familiar que tenían en su poder los GAL. A la espera de que la Justicia francesa les tome declaración.
¿Tiene claro quién ordenó el atentado?
No. Claro que no. Tengo sospechas, indicios. En un principio pensé que el responsable era José Amedo, sin embargo [el policia] López Carrillo hizo una declaración en la Audiencia que apuntaba a un agente francés que, junto al policía Rafael Barranco, informaban de los objetivos a la Jefatura Superior de Bilbao y a Julen Elgorriaga. Ahí empiezo a sospechar que hay otra línea que me lleva al cuartel de Intxaurrondo, pero no se toma ninguna decisión, ni diligencia, ni interrogatorios. Conclusión: no hay voluntad de esclarecer el asesinato.
Desde el Estado ¿se ha intentado entorpecer la investigación?
Sí, estoy convencida de que sí, absolutamente convenciada. Me gustaría saber quién está detrás del asesinato de Juan Carlos para que haya este pacto de silencio, para que habiendo tantos indicios no sea posible avanzar, para que no se quiera saber, para que no se quiera investigar, para que haya todo tipo de obstáculos.
Se ha escrito muchísimo sobre los GAL pero ¿la historia de esta banda está incompleta?
Muy incompleta, falta mucho para saber la verdad. Espero que se llegue a saber toda la verdad. Yo ahora siento mucha impotencia. No tengo odio, no tengo ánimo revanchista. Yo lo que quiero es saber la verdad. Siento impotencia por no haber conseguido saber la verdad, no por verlos en la cárcel, porque ya 30 años después no podemos hablar de justicia... Decepción porque nadie haya querido reconocer el daño causado y haya dado un paso adelante que diga cómo fue y sigo esperando un reconocimiento público de Felipe González y de toda su cúpula de Interior, de todos los que estuvieron implicados en los GAL. Y eso lo sigo esperando y lo seguiré pidiendo.
¿Podrá perdonar?
El perdón del que tanto se habla para mí me es indiferente. ¿Qué me soluciona a mí perdonar? Juan Carlos ya no vuelve, es un daño tan irreversible, no sé. Yo prefiero hablar de colaboración con la Justicia. José Amedo me ha pedido perdón varias veces por haber participado en los GAL y yo le he dicho que le pido lo mismo que le pediría a los etarras, demuestrame que estás arrepentido colaborando con la Justicia, contando todo lo que sabes.
¿Se siente una víctima de segunda, que el Estado ha tratado mejor a las víctimas de ETA que a las de otras bandas?
Te diría que el Estado ha tratado a muchas víctimas de ETA muy mal. Las víctimas de los 70 u 80 han sido las grandes olvidadas, se las ha tratado muy mal. Mi queja no es por ser víctima de primera o de segunda, es porque reconozcan el daño causado, que hagan un reconocimiento público. Ahora que ETA ya no mata habrá que mirar el tema GAL. Yo pasaría página sin olvidar lo que pasó, cuando se haya escrito y la hayamos leído. También habrá que hablar del Batallón Vasco-Español y de otras vulneraciones de derechos humanos.
Y ahora que ETA ha abandonado la lucha terrorista, ¿cómo ve la situación en el País Vasco?
Que ETA no mate está muy bien, pero es todo muy reciente. He estado muy obsesionada con el tema GAL, pero desde que nació mi nieto hace cuatro años y medio, ya no tengo esa obsesión. Voy a seguir adelante, no voy a tirar la toalla, pero lo veo con más serenidad. Hay un manto de impunidad en todo esto de los GAL, el señor X, el señor [Felipe] González, no ha pasado por el tribunal. Algo que no se esclarece, que no sabemos todo lo que ocurrió se puede volver a repetir.
Treinta años después ¿cómo se siente Laura Martín?
Con mucha impotencia porque judicialmente estoy prácticamente en el punto de salida. Siento mucha impotencia, pero no con odio ni con ánimo revanchista. Me siento como que he defraudado a Juan Carlos por no haber podido ir más adelante, llegar a saber la verdad.

Nuevas revelaciones apuntan a un fotógrafo como posible colaborador de los GAL

El asesinato del objetor de conciencia Juan Carlos García Goena el 24 de julio de 1987 sigue vivo. Las investigaciones de EL MUNDO y de su viuda, Laura Martín, siguen provocando avances en el procedimiento, que se centran en la posibilidad de que un fotógrafo de Hendaya facilitase a los terroristas la instantánea que acompaña esta información.
Los últimos movimientos judiciales en la Audiencia Nacional para esclarecer la autoría material e intelectual del atentado de los Grupos Antiterroristas de Liberación (GAL) se han centrado en la aportación de un informe pericial de José Manuel Susperregui Echeveste, ex decano de la Facultad de Ciencias de la Comunicación del País Vasco, donde concluye que «el fotógrafo no actuó debidamente porque desde el punto de vista profesional debió entregar a la familia la Foto 2 porque cumple mucho mejor con las expectativas propias del ritual fotográfico. El hecho de que se incumpliera con el ritual significa que Foto 2 estaba destinada a otro recorrido diferente». Esa foto 2 (en la que la niña Maider no está enfadada) llegó a manos del comando de los GAL que llevó a cabo el atentado mortal. El profesor Susperregui Echeveste declaró en la primera semana de julio en la Audiencia Nacional y ratificó el informe que había presentado la defensa de Laura Martín, viuda de García Goena, el abogado Javier Gómez de Liaño.
Otra de las aportaciones realizadas en las últimas fechas en este caso de los GAL consiste en una serie de fotografías que el propio García Goena hizo con una cámara fotográfica que adquirió en la tienda de Hendaya, desde donde partió el fotograma que utilizaron los GAL, y donde se puede apreciar el interior de ese comercio y una fotografía a su propia hija, Maider. Esas fotos y la cámara están siendo peritadas por técnicos de la Guardia Civil para determinar que las fotos fueron realizadas por la cámara adquirida por García Goena antes de su asesinato en ese local.

Y la tercera de las aportaciones al caso consiste en la localización de dos colaboradores de la tienda de fotografía de Hendaya, de donde partió la fotografía de la familia García Goena-Martín que llegó a los GAL.

Opinión:

Hace unos cinco años y con motivo de una Jornada en la Universidad de Barcelona tuve la oportunidad de hablar telefónicamente con Laura Martin. Como era de esperar, comentamos durante mucho tiempo sobre las diferentes circunstancias en el trato a diversas víctimas de los GAL en comparación a víctimas de ETA... veo que el paso del tiempo no ha mejorado en nada la situación.

Todavía queda mucho por solucionar en el mundo de la victimología terrorista.

23 julio 2017 (3) noticiasdegipuzkoa (opinión)

23 julio 2017



Otegi: "No se puede evitar reconocer el sufrimiento de la lucha armada y la represión gubernamental"
Defiende que la independencia de vascos y catalanes es "en interés de  los trabajadores" y que el Estado vive una "grave crisis estructural" 

El coordinador general de EH Bildu, Arnaldo Otegi, ha asegurado  que no se puede evitar reconocer el "sufrimiento que la lucha armada  y la represión gubernamental" han causado y ha advertido de que el  "cambio de estrategia" de la izquierda abertzale ha dejado al Estado  español sin "enemigo interno".
Asimismo, ha señalado que la independencia de vascos y catalanes  es "en interés de los trabajadores" y ha recalcado que por ello el  sindicalismo vasco, "en su mayoría", apoya la independencia vasca. 
En una entrevista concedida a la revista norteamericana 'Jacobin  Magazine', Otegi contextualiza el desarme  de ETA dentro de "un ciclo de cambios que ha tenido lugar en todo el  mundo" en el que la mayoría de los movimientos que habían llevado a  cabo la "lucha armada" han abandonado "este tipo de estrategia". 
En esta línea, muestra su satisfacción por la decisión de ETA y  manifiesta que "no sólo en términos políticos, sino también de  moralidad revolucionaria", se deben asegurar los métodos pacíficos y  democráticos. 
"Obviamente nadie puede evitar reconocer el nivel de sufrimiento  que la lucha armada y la represión gubernamental han llevado a  nuestro país", afirma, al tiempo que reconoce que "nosotros también  somos en parte responsables del sufrimiento en el país". 
En este contexto, incide en la necesidad de que el problema de los  presos, "los exiliados y la desmilitarización del país" sean  encarados y critica que en Euskadi hay "un policía por cada veinte  habitantes, el índice más alto de Europa". 

Presos

En lo que afecta a los presos de ETA, Otegi defiende que tras el  desarme de ETA, los reclusos de edad avanzada o con enfermedades  graves deberían ser liberados "incondicionalmente", por ser "una  cuestión humanitaria más allá de la política" y, después, las fuerzas  políticas "progresistas" deberían debatir sobre cómo empezar a  revisar todas las "medidas de excepción" que afectan a la política  penitenciaria.
En este contexto, valora que en el Parlamento vasco hay una  mayoría de representantes favorables al derecho a decidir --57 de  75-- y de estos, "entre nuestros 18 y los 11 de Podemos tenemos 29 en  total, situándonos por delante de los 28 del PNV". "Por lo tanto,  parece que tenemos una amplia mayoría en favor del derecho a la  autodeterminación y una amplia mayoría progresista también", añade. 
No obstante, considera que no se trata de intentar crear "una sola  amalgama política e ideológica de estas mayorías" y aboga por poner  sobre la mesa "posibles alianzas y dinámicas comunes para que  nuestras políticas en términos nacionales avancen hacia la soberanía  y nuestras políticas sobre las preocupaciones cotidianas se muevan  hacia la izquierda". 
Asimismo, subraya que la independencia proporcionará herramientas  para avanzar en "políticas sociales alternativas", ya que exigir  soberanía nacional y popular significa "luchar por ese terreno con  las oligarquías que han secuestrado nuestra democracia". 
"Siempre hemos afirmado que la independencia de los vascos o  catalanes es en interés de la gran mayoría de la gente y de los  trabajadores. Por eso, por ejemplo, el sindicalismo vasco en su  mayoría apoya la independencia vasca. Es también por eso que nos  enorgullece observar procesos como los de Escocia y Cataluña que,  cuando reclaman el apoyo de la gente a la causa de la soberanía  nacional, siempre la acompañan con un compromiso de programas  sociales avanzados", añade. 

Estado español

Por último, cree que el Estado español atraviesa una "grave crisis  estructural", ya que "los fundamentos" del régimen de 1978 están "en  profunda crisis por diversas razones". 
"En primer lugar porque la crisis financiera y económica mundial  ha puesto en tela de juicio la viabilidad económica del país.  Segundo, porque Cataluña ha iniciado un proceso que les llevará a la  independencia nacional, y tercero, porque la izquierda abertzale ha  cambiado sus estrategias dejando a España sin enemigo interno",  señala.
En este sentido, dice que la clave del régimen de 1978 pasa por la  defensa de la unidad española y por eso Cataluña tiene "la  importancia que tiene, y por eso también queremos iniciar un proceso  de independencia". 
"Si acompañamos esto con una verdadera dinámica de la izquierda  española, proponiendo un Estado multinacional y exigiendo el respeto  al derecho a decidir, todo esto podría unirse en un cambio de  régimen, una verdadera democratización. Pero no tenemos mucha  esperanza ya que el PP, PSOE y Ciudadanos siguen siendo mayoría en el  Estado español. Por eso decimos que tenemos que seguir nuestro propio  camino, siempre que sea posible, en Cataluña y en el País Vasco",  concluye. 


Opinión:

Por las declaraciones de Arnaldo Otegi me gustaría plantear dos opiniones que pueden parecer contradictorias pero que en realidad se complementan.
Por un lado, que Otegi diga esto es algo que hace años hubiera sido de mucho mas provecho aunque nunca es tarde si se reconocen los errores cometidos. De hecho, es importante ver que el paso del tiempo está sirviendo para que esa convivencia de la que algunos hablan empiece a dar sus frutos.
Por otro lado, me gustaría que Otegi aclarara a qué se refiere cuando habla de “este país”... entiendo que conoce perfectamente que la muerte y los atentados de la banda terrorista ETA no han traído dolor solamente en el País Vasco...

Todavía quedan muchos temas por reconocer y, por suerte, a muchas víctimas nos quedan toneladas de paciencia…

23 julio 2017 (2) Diario Vasco (opinión)

23 julio 2017



Abren tres oficinas de atención a las víctimas

El Gobierno central ha puesto ya en marcha en Euskadi tres nuevas oficinas –en Gipuzkoa, Bizkaia y Araba- que permitirán atender de forma personalizada a las víctimas del terrorismo y tramitar las ayudas que contempla el Ministerio de Interior, sin necesidad de desplazarse a Madrid. Las “ventanillas”, aunque operativas, funcionarán a pleno rendimiento desde septiembre.

Opinión:

Dependiendo del lugar de residencia, hay víctimas que pueden tener el asesoramiento de diferentes oficinas dependientes de diferentes administraciones. A la Oficina de Atención a Víctimas del Gobierno Vasco hay que añadir ahora las tres que el Gobierno Central abre en el País Vasco...
ello me recuerda a la situación que viven ciertas víctimas, en el sentido de pertenecer a diferentes asociaciones al mismo tiempo para poder obtener los beneficios de cualquiera de ellas.
Y mientras tanto, otros miles de ciudadanos esperando que alguien haga algo donde vivimos...

Ah, por cierto, recordar que muchísimas de las familias que han sufrido atentados en el País Vasco tuvieron que marcharse a sus lugares de origen. ¿Quién las atenderá?

23 julio 2017 La Razón (opinión)

23 julio 2017 



La sociedad civil frente al terrorismo

En su estudio sobre los orígenes del totalitarismo. Hannah Arendt observó que, bajo la amenaza de la violencia, la mayor parte de los individuos escurren el bulto, se muestran sumisos ante quienes la ejercen y tratan de pasar desapercibidos, dando así una apariencia de apoyo social a las organizaciones o partidos que lo promueven. Sin embargo, añade Arendt, en ese mismo marco siempre hay algunos individuos que no se doblegan y que toman sobre sus hombros la penosa tarea de oponerse a los violentos. aun a riesgo de sus propias vidas.
La filósofa alemana comenta también que son estas personas las que. pese a todo, le hacen albergar alguna esperanza sobre el porvenir de la humanidad.
He recordado ese pasaje muchas veces en estas semanas en las que hemos conmemorado los acontecimientos de hace dos décadas con respecto a ETA: la liberación de Ortega Lara. por una parte, y el secuestro y asesinato de Miguel Ángel Blanco, por otra. De esos hechos y de otros precedentes que no tuvieron tanto vuelo emergió eso que se denominó como espíritu de Ermua y que fue la chispa que prendió, por una parte, el reagrupamiento del nacionalismo en tomo al proyecto independentista con el pacto de Lizarra y el ulterior Plan Ibarretxe, y por otra, el giro de la política antiterrorista desde la doctrina del final negociado hacia la de la derrota de ETA que se plasmaría en un Pacto por las Libertades de duración limitada, pues Zapatero se encargó de torpedeado al acceder al gobierno-.
Tanto el independentismo como ETA fueron vencidos en la década siguiente a aquellos hechos y en su abatimiento, tuvieron un papel relevante unos cuantos individuos que no se doblegaron y que alcanzaron, con mejoro peor fortuna. a movilizar a la sociedad civil para hacer visible su descontento. Yo formé parte de aquello desde el Foro Ermua y la Fundación para la Libertad; y cuan-do repaso la nómina de los que, en uno u otro sitio, movimos el cotarro apenas cuento unas decenas, tal vez un centenar, de nombres.
Casi todos ellos son completamente anónimos y sólo unos pocos hemos llegado a ser públicamente conocidos, aunque nuestro mérito no se distinga en nada del de los demás. Y anónimos fueron también los que nos apoyaron con su presencia con su dinero en los múltiples actos de protesta que organizamos. Ahora, según nos muestra un estudio elaborado por el equipo del Euskobarómetro, sabemos que apenas un siete por ciento de los vascos se movilizó intensamente contra ETA, lo que suma unas 125.000 personas. No está mal, esa es la sociedad civil que se hace a veces visible y que alienta a la humanidad, pero no es la mayoría de la sociedad.
Hoy en día nos enfrentamos a un nuevo avance del totalitarismo bajo la amenaza de la yihad terrorista. Pero ni siquiera atisbamos la menor movilización frente a ella. Alguien tendrá que recoger los rescoldos que otros dejamos apenas encendidos.

Opinión:

A veces leo artículos de algunos conocidos especialistas hablando sobre multitud de temas. En este caso, el comportamiento de la sociedad civil frente al terrorismo y el llamado “Espíritu de Ermua”.
Cuando leo estos artículos me pregunto donde estaban estos especialistas cuando se hubiera podido iniciar un hipotético “Espíritu de Hipercor” o “Espíritu de Zaragoza” o “Espíritu de…” que llevara el nombre de cualquier atentado MASIVO perpetrado por la banda terrorista ETA incluso fuera del territorio vasco…
Mientras como víctima del atentado en Hipercor me involucré en ayudar a cualquier víctima de cualquier atentado de cualquier banda terrorista, otros se dedicaron a involucrarse en la atmósfera de algunos atentados concretos que, oh sorpresa, en algunos casos han llevado a constituirse en partidos políticos, plataformas o colectivos diversos con marcadas ideologías partidistas.


Y me lo sigo preguntando pero no encuentro respuesta que me satisfaga, porque la que sospecho no me gusta lo mas mínimo. Y me consta que estas reflexiones molestan a mucha gente pero, por el momento, la opinión es libre aunque no agrade a ciertos personajes.

21 julio 2017 ABC

21 julio 2017



El PP denuncia nuevos actos de propaganda de ETA en el País Vasco

Una oleada de propaganda etarra amenaza de nuevo al País Vasco. Así lo cree la secretaria general del PP autonómico, Amaya Fernández, que este jueves aseguró que sectores afines a la banda terrorista reivindicaron sus ideales durante las fiestas del territorio. Actos que, a su parecer, precisan de una “respuesta democrática” que impida que la violencia “ocupe las calles” de nuevo.
En un comunicado, la dirigente popular advirtió de que ni los partidos políticos ni las instituciones pueden quedarse “de brazos cruzados” ante la propaganda de “quienes siguen justificando a ETA” en las fiestas de la comunidad autónoma: “Tenemos que ser capaces de ofrecer una respuesta democrática clara y contundente ante quienes buscan justificar y ensalzar la trayectoria de una banda terrorista”, subrayó.
En concreto, Fernández hizo referencia a los carteles que han aparecido en varios municipios vascos que defienden la libertad de Liher Rodríguez, el etarra que fue detenido esta misma semana por participar en un atentado que cometió la organización criminal en 2005 en Madrid. La secretaria general de los populares vascos recordó a su vez el recibimiento que algunos vecinos de la capital vizcaína brindaron a Felipe San Epifanio, alias “Pipe”, que llegó a liderar el sanguinario “Comando Barcelona”. El pasado abril, a su vez, se celebró un homenaje al radical Andoni Gabiola en el mismo salón de plenos de Lekeitio.
“Nada de esto es casual”, aseguró la mandataria popular, que añadió que existe “una intencionalidad evidente en ese entorno por aprovechar cualquier circunstancia para reverdecer la trayectoria de la banda”.

Retroceso democrático


En este sentido, Fernández aseveró que las instituciones y los partidos políticos del territorio no pueden “permitir ese retroceso democrático y esa humillación” a las víctimas del terrorismo: “ETA no mata, pero su propaganda y justificación no pueden campar a sus anchas por las calles del País Vasco”, destacó. Asimismo, la dirigente popular insistió en la necesidad de “no ceder espacios” en las calles “a quienes pretenden darle brillo a la historia” de la banda, pues a su parecer sería “volver a caer en el error de ver normal lo que a todas luces no lo es”.